Raúl Torres: «Vamos a intentar meter en órbita el primer MIURA 5»
El CEO y cofundador de PLD Space repasa con Exploración Espacial el camino del Miura 5 hacia Kourou, el reloj del European Launcher Challenge y por qué cree que Europa compite mal frente a Estados Unidos.
(21 de Octubre del 2026 - Manuel Mazzanti desde Cabo Cañaveral)
PLD Space atraviesa sus meses más intensos. La compañía de Elche ya fabricó los tres primeros Miura 5 —dos unidades de calificación y el cohete que volará— y comenzó las pruebas a nivel sistema con una segunda etapa completamente integrada en su centro de ensayos de Teruel. El objetivo oficial es un primer vuelo de demostración en la primera mitad de 2027 desde el Centro Espacial Guayanés, en la Guayana Francesa.
«Un poco frenético», admite Raúl Torres. Pero se resiste a hablar de recta final: «La recta final va a ser cuando el cohete esté rumbo a Kurú o cuando haya llegado a Kurú».

Tres frentes abiertos
Según Torres, la calificación de la aviónica y de las estructuras está completa, aunque la empresa sigue fabricando estructuras adicionales para nuevos ensayos o para repetir otros y ganar certidumbre. «Si ensayas una estructura de material compuesto y la llevas hasta la rotura, ya no la tienes. Tienes que fabricar otra igual», explica.
Quedan tres subsistemas por cerrar. El primero y más complejo es la propulsión: «Suelen ser cosas tremendamente sencillas de entender, pero muy difíciles de resolver». Dos motores de primera etapa vuelven ahora al banco. El segundo es el sistema de medición de propelente a bordo, «la aguja que te mide el combustible en el coche, pero en el cohete». El tercero es la aprobación final del sistema de terminación de vuelo, que Torres espera liberar en las próximas semanas. «La inmensa mayoría de los subsistemas de Miura 5 están ya listos para volar», asegura.
Por qué el ensayo se hizo en Estados Unidos
En agosto, una segunda etapa del Miura 5 viajó a Estados Unidos para probar el sistema de terminación de vuelo, el mecanismo que destruye el cohete si algo sale mal en vuelo. ¿Por qué no en Europa? Porque allí las cargas explosivas se consideran armamento. «Solo la parte de importación es un auténtico galimatías», dice Torres. En Estados Unidos, en cambio, bastó con informar al Departamento de Defensa, trasladar la carga de Wisconsin a Utah «y darle al play».
Torres afirma que el ensayo cumplió sus objetivos, «incluso con ciertas personas de la industria que tenían dudas».
Kourou, la última pieza
En la Guayana Francesa, el centro de control temporal ya está terminado. El hangar de integración horizontal estaría listo entre fines de noviembre y diciembre, y la plataforma de lanzamiento hacia marzo de 2027. La torre de soporte (strongback), los sistemas de retención y las líneas de propelente ya están en el sitio, a la espera de que termine la obra civil.
La secuencia que describe Torres, siempre «si todo va bien», es la siguiente. Primero, un Miura 5 de calificación hará el ensayo general con propelentes (wet dress rehearsal) y la revisión de aceptación del complejo con la agencia espacial francesa (CNES). Después llegará la primera etapa del cohete de vuelo, hacia abril o mayo, para el encendido estático. Torres estima que ese ensayo podría estar hacia junio. Recién entonces se integrarán la segunda etapa y la cofia.
El reloj del European Launcher Challenge
En agosto, la ESA firmó con PLD Space un contrato de 158,9 millones de euros dentro del European Launcher Challenge (ELC), financiado principalmente por España con un aporte de Alemania. La condición es clara: llegar a órbita antes de que termine 2027 y demostrar una versión mejorada del lanzador en 2028.
«Voy a intentar meter en órbita Miura 5 la primera», dice Torres. PLD apunta a dos lanzamientos en 2027 con dos cohetes gemelos, ambos dentro del contrato del ELC. Las mejoras de rendimiento, como materiales más livianos y diseños optimizados, llegarían recién hacia el tercer o cuarto vuelo.
La versión mejorada que exige el ELC terminó siendo otro cohete: el Miura 9. «Para los requisitos de performance que nos pedía el mercado, necesitábamos algo sustancialmente mayor», explica Torres. Será unos diez metros más largo, con mayor diámetro y nueve motores en lugar de cinco. Torres es franco sobre el plazo: volarlo antes de fines de 2028 «es bastante difícil, no sé hasta qué punto lo vamos a poder hacer». Su ventaja, dice, es que buena parte de la maquinaria de Miura 5 ya fue pensada para fabricar el Miura 9, con motores muy parecidos y una aviónica modular.
«Competir es lo mejor que le puede pasar a cualquier organismo»
Después de la Cumbre Espacial Internacional de París de septiembre, Torres no esquiva la crítica. A su juicio, Europa insiste en un modelo de consorcios industriales que «multiplica por diez los costos de las cosas solo porque se llaman espacio». Pone un ejemplo: Europa desarrolló el Ariane 6 para tener acceso propio al espacio, «y su cliente principal es Amazon».
El blanco principal de su crítica es el retorno geográfico, la regla que reparte los contratos de la ESA según lo que aporta cada país. «Yo pongo diez, entonces me tienes que devolver contratos por diez, aunque no sea la empresa más eficiente», resume. «No estamos compitiendo España contra Francia. Estamos compitiendo Europa contra Estados Unidos y contra China». En la misma línea, el presidente francés Emmanuel Macron se pronunció en noviembre de 2025 a favor de abandonar ese principio.
Por eso Torres celebra el ELC: «Me parece fenomenal tener un competidor; si no, me siento solo». ¿Haría falta un desafío similar para un lanzador pesado europeo? «Sí, claro. Y nosotros aplicaríamos con Miura Next».
Lince, Miura Next y la apuesta de un solo frente
Consultado por la cápsula Nyx, de The Exploration Company, protagonista en París, Torres prefiere hablar de método: «El que mucho abarca, poco aprieta». PLD avanza por etapas: Miura 5 primero, luego Miura 9, mientras los componentes de largo plazo del Miura Next, como la propulsión, progresan en paralelo. Su cápsula tripulada Lince, que no mostró avances públicos desde su presentación en octubre de 2024, está pensada para volar en su propio lanzador. «Tú desarrollas un sistema que te permite lanzar tu cápsula con tus especificaciones, no depender de un tercero», dice, en referencia al modelo de Falcon 9 y Dragon.
Mitsubishi y la cadena de suministro japonesa
Mitsubishi Electric lideró la Serie C de PLD, que suma 288 millones de euros y eleva la financiación acumulada de la empresa a 488 millones. Torres aclara que el grupo japonés es un inversor y no obliga a PLD a comprarle nada. Sin embargo, adelanta algo nuevo: PLD explorará proveedores en Japón para reducir su dependencia de componentes estadounidenses sujetos a controles de exportación. «Puede ser que haya tecnologías en Japón que nos interesen para Miura 5 o para Miura 9».
Una nostalgia llamada Miura 1
¿Extraña volar el Miura 1, el demostrador suborbital que despegó en octubre de 2023? «La parte romántica me dice que sí», reconoce. Pero el número no cerraba: el margen comercial de un cohete pequeño con la misma tecnología que uno grande «era cero o negativo». La razón obliga a mirar hacia adelante, a Kourou. Y allí, promete Torres, Exploración Espacial ya tiene su lugar reservado para transmitir el lanzamiento.
Entrevista completa con Raúl Torres:









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