top of page

Isaacman: "Servir en la NASA es el trabajo más gratificante de mi vida"

hace 21 horas
4 min de lectura

El administrador de la NASA, Jared Isaacman, aclaró que la próxima actualización del programa Artemis no implica un nuevo cambio de ritmo, reconoció que China llegará a la Luna y defendió la continuidad de Starliner.


En una entrevista exclusiva con Exploración Espacial, realizada el día del lanzamiento de la misión Crew-13, Isaacman repasó los principales temas de la agenda de la agencia: el calendario de Artemis, la competencia con China, el futuro de las cápsulas tripuladas y los cambios que impulsa dentro de la NASA.


(1ero de Octubre, 2026 - Manuel Mazzanti, Centro Espacial Kennedy)


Jared Isaacman addressing the media during the Max Power Event - Photo: Manuel Mazzanti
Jared Isaacman durante la presentación del evento MaxPower - Foto: Manuel Mazzanti

"No es una aceleración de la aceleración"

Ya desde el inicio, Isaacman buscó despejar un malentendido. Según explicó, cuando en una conferencia anunció que la NASA debía una actualización sobre Artemis, su mensaje fue malinterpretado en redes sociales. "No es una aceleración de la aceleración", dijo entre risas.

La estandarización y aceleración del programa ya se había anunciado antes, con el objetivo de lanzar una misión en 2027. Lo que llegará ahora es un informe de situación, como la segunda parte del evento "Ignition", previsto para mediados de octubre: ¿qué va a cubrir? Cómo avanza Artemis III, el progreso de los módulos de aterrizaje (HLS), los trajes espaciales (Axiom Space) y la etapa superior.


"Vamos a revisar cada perilla y cada palanca que podamos mover para mejorar la probabilidad de una misión Artemis IV segura y exitosa en 2028", afirmó.

Consultado sobre qué lo desvela, respondió que no es el miedo: "Si estamos despiertos de noche, no es por temor a algo. Es porque todavía estamos trabajando", afirmó.


China y la seguridad nacional

Isaacman no esquivó la pregunta sobre China. "No hay duda de que China va a llevar a sus astronautas a la superficie", dijo, y consideró que un plazo de 2029 o 2030 es "muy alcanzable" para el país asiático.


Para el administrador, la NASA cumple una misión de seguridad nacional. Cuando logra lo casi imposible, envía un mensaje sobre lo que el país es capaz de hacer. Pero advirtió que lo inverso también es cierto: prometer, gastar mucho dinero y quedarse corto transmite que "algo está roto", con consecuencias que van más allá del espacio.


Aun así, se mostró confiado: "Tenemos los recursos, el mandato, el talento y la experiencia. Ya lo hicimos antes, tenemos el manual y podemos hacerlo de nuevo. Y esta vez podemos volver, quedarnos y construir la base".


Starliner sigue, Dragon cumplió

Sobre Starliner, Isaacman negó que el programa de Boeing se esté acelerando. El calendario actual prevé una demostración sin tripulación a fines de 2026 y una misión tripulada en 2028.


"No hay nada acelerado en eso. Está atrasado", reconoció. Recordó que si la NASA hubiera querido abandonar el programa, lo habría dicho en febrero, cuando presentó las conclusiones de la investigación sobre el vuelo de prueba y señaló errores tanto de la agencia como de Boeing. Agregó que la certificación de Starliner en el cohete Vulcan muestra la intención de usarlo más allá de la vida de la Estación Espacial Internacional, incluso para futuras estaciones comerciales.

Frente a la preocupación por un posible retiro de Dragon, de SpaceX, Isaacman destacó su desempeño: "Dragon superó todas las expectativas". Si el programa terminara, por ejemplo, en 2029, sumaría nueve años de servicio desde su primer vuelo tripulado. "No deberíamos acostumbrarnos a tener plataformas por décadas", sostuvo. La idea, explicó, es lograr un avance, aprender y trasladar esa experiencia al siguiente producto, como hace SpaceX con Starship.

El administrador describió el panorama actual como "un buen estado": Dragon, Starliner con un plan de recuperación en marcha, Orion probada alrededor de la Luna y módulos de aterrizaje en desarrollo por parte de SpaceX y Blue Origin.


El manual de los años 60

Consultado sobre los cambios que impulsa en la agencia, Isaacman rechazó la palabra "disrupción". "No estoy disrumpiendo nada", dijo. "Estoy volviendo a un manual que funcionó muy bien para la NASA en los años 60", en referencia al avance gradual de Mercury a Gemini y de Apollo a Apollo 11.


Resumió su gestión en dos objetivos. El primero, concentrar los recursos en las metas que realmente marcan la diferencia, tras una etapa en la que, según dijo, el dinero de la NASA se repartía en muchas direcciones para dejar a todos contentos y el resultado fue que muy pocos lo estaban. El segundo, liberar el potencial de su personal eliminando obstáculos burocráticos y políticas desactualizadas.


Si lo logra, aseguró, volver a la Luna, construir una base lunar o desarrollar una nave de propulsión nuclear "van a palidecer en comparación" con lo que la agencia podrá hacer en las próximas décadas.


"El trabajo más gratificante de mi vida"

A poco menos de un año de asumir, Isaacman no dudó al hablar de su paso por la NASA: "Es el trabajo más gratificante que hice en mi vida. Estoy agradecido cada día por lo que puedo hacer".

Dijo que lo motivan dos cosas. La primera, alinear a todos los actores (el Congreso, la Casa Blanca, la industria, el personal y los socios internacionales) en una misma dirección: la Luna. La segunda, llevar las ideas del concepto a la realidad.

Como ejemplo mencionó Artemis III. Ante quienes señalan que la misión lleva 90 días de retraso, respondió que hace seis meses Artemis III ni siquiera existía en su forma actual. Hoy el vehículo se ensambla en el Edificio de Ensamblaje de Vehículos, la tripulación ya fue anunciada y está en entrenamiento, y el lanzamiento se espera para el año próximo. También destacó SR-1 Freedom, que sería la primera nave interplanetaria del mundo propulsada por fisión nuclear.

"Son sensaciones inmensamente gratificantes", concluyó.


La entrevista completa con Jared Isaacman:



Comentarios


bottom of page