STARSHIP Vuelo 13: Por primera vez, la nave intacta después del reingreso.
- Manuel Mazzanti

- hace 11 horas
- 7 min de lectura
Con un splashdown suave que nunca antes se había visto, Ship 40 marcó el ritmo del futuro inmediato de Starship. Elon Musk ya anunció que en el próximo vuelo intentarán atraparla con la torre de lanzamiento en Boca Chica.
(24 de Julio de 2026 - Manuel Mazzanti - Cabo Cañaveral)

Fue el splashdown más suave que hemos visto hasta ahora. Ship 40 se posó en el Océano Índico de una manera tan controlada que las cámaras siguieron transmitiendo desde la nave incluso después del contacto. Por primera vez en la historia del programa Starship, pudimos ver el escudo térmico, los flaps y los seis motores Raptor en condiciones prácticamente impecables, flotando panza para arriba en medio del océano. Como dije en la transmisión: esto solo, esto valió la misión.
El vuelo 13 de Starship despegó finalmente el viernes 24 de julio a las 6:51 p.m. hora del Este desde Starbase, en Boca Chica, Texas — ocho días después del intento fallido del 16 de julio, cuando el sistema de aborto automático canceló el lanzamiento a T-0 tras detectar que cuatro de los 33 motores Raptor 3 del Booster 20 no habían encendido correctamente. SpaceX reemplazó dos motores confirmados por Musk, aunque reportes de NASASpaceFlight sugieren que al menos tres unidades pasaron por el sitio de pruebas de McGregor antes del segundo intento. La causa raíz técnica específica de la falla de ignición nunca fue comunicada públicamente.

Un vuelo que cumplió con casi todo
A diferencia del vuelo 12, en el que Booster 19 no logró completar su boostback burn y Ship 39 tuvo un apagado prematuro de un Raptor durante la ascensión, esta vez Starship cumplió con la mayoría de los objetivos previstos:
Los 33 Raptors del Booster 20 encendieron correctamente.
La separación en caliente (hot staging) fue exitosa.
Booster 20 regresó al Golfo de México y realizó un amerizaje — aunque los datos preliminares indican que no encendió la cantidad suficiente de motores durante el landing burn, algo a analizar en detalle en los próximos días.
Ship 40 desplegó los 20 satélites Starlink V3 en trayectoria suborbital: la primera vez en la historia del programa que Starship libera una carga útil operativa real, no simuladores de masa.
El reencendido en el espacio de uno de los Raptor de Ship 40 — objetivo pendiente desde el vuelo 12 — se logró.
Ship 40 reingresó a la atmósfera y ejecutó el flip y descenso vertical con tres motores Raptor, algo que en el vuelo 12 solo pudo hacerse con dos.
El splashdown fue suave, controlado, y la nave se mantuvo intacta.
Lo del escudo térmico merece un párrafo aparte. Son 18.000 losetas trabajando en conjunto para proteger la nave durante el reingreso, y las imágenes que SpaceX compartió post-amerizaje muestran una estructura que resistió notablemente bien. Cuánto van a aprender los ingenieros de SpaceX de este vuelo — sobre las losetas, sobre los joints, sobre el comportamiento de los flaps — probablemente sea el mayor activo técnico que el programa ha generado hasta ahora.

"Vamos a intentar atrapar la nave"
Menos de veinticuatro horas después del splashdown, Musk publicó en Twitter el anuncio que muchos esperábamos y que pocos anticipaban tan pronto: "Unless we discover problems after mission data review, SpaceX will attempt to catch the ship with the tower on next flight". En castellano: salvo que aparezcan problemas en la revisión de datos, en el próximo vuelo van a intentar atrapar a Ship con la torre.

Es un anuncio ambicioso y calculado a la vez. Ambicioso porque hasta ahora la maniobra de "catch" o atrape con los brazos mecánicos de Mechazilla solo se ha realizado ejecutado con el Super Heavy Booster — primero con Booster 12 en el vuelo 5, en octubre de 2024, y repetido con Booster 14 y Booster 15. Nunca con la etapa superior. Y Ship, aunque más liviano que Super Heavy, viene desde el espacio a velocidades hipersónicas y tiene una dinámica de descenso mucho más compleja, con el famoso bellyflop seguido del flip y el encendido de sus motores Raptor.
Calculado, porque la frase de Musk incluye una condicional importante: "unless we discover problems". No es un compromiso firme, es una expresión de intención sujeta a la revisión de datos. Y hay que decirlo con claridad: el amerizaje del Booster 20 dejó dudas. Si el análisis muestra que hubo motores que no encendieron en el landing burn, ese es exactamente el tipo de problema que puede posponer un intento de atrapar a la nave. La infraestructura de la torre — hoy prácticamente única en el mundo — es demasiado costosa como para arriesgarla en un intento prematuro. No sería descabellado pensar que se intente la maniobra de aproximación a la torre, pero con un amerizaje controlado final sobre el Golfo, tal como se hizo con Super Heavy antes del primer catch real. Es la misma lógica escalonada que le funcionó a SpaceX con el booster. Y como dije en la transmisión: hasta que no esté la Torre 2 completamente operativa y la Torre 1 modernizada, no me imagino a SpaceX poniendo en riesgo su infraestructura en tierra.
SpaceX post-IPO: la presión ya no es solo técnica
El vuelo 13 no fue un vuelo cualquiera para SpaceX. Fue el primer vuelo integrado de prueba de prueba de Starship después de que la empresa saliera a la bolsa, en la mayor IPO de la historia. El 12 de junio pasado, SPCX debutó en el Nasdaq a 135 dólares por acción, cerrando el primer día en 160,95 dólares — una valuación implícita cercana a los $2,1 trillones de dólares. La compañía levantó 85.700 millones de dólares.
Pero la luna de miel duró poco. Al cierre del viernes 24 de julio — el mismo día del vuelo — SPCX cotizaba por debajo del precio de IPO. Al momento de escribir estas líneas, la acción se mueve alrededor de los 112 dólares: casi 17% por debajo del precio de salida. Ser una empresa pública tiene implicancias que ir a Marte no tenía: analistas, resultados trimestrales, expectativas de inversores minoristas — que representaron el 30% de la asignación inicial — y una relación distinta con los ciclos de éxito y fracaso técnico.
Un vuelo 13 exitoso era mucho más que un logro de ingeniería. Era una señal necesaria para el mercado.
Tres unidades de negocio, un solo vehículo
Acá viene la parte que muchas veces se pasa por alto cuando hablamos de Starship. El S-1 que SpaceX publicó antes de la IPO organiza a la empresa en tres unidades de negocio: Connectivity (Starlink), Space (cohetes: Falcon 9, Falcon Heavy, Dragon y Starship) y AI (xAI y X). Los números de 2025, publicados en el S-1:
Connectivity: 11.400 millones de dólares de ingresos, con una ganancia operativa de 4.420 millones. La única unidad rentable del grupo. La que sostiene todo.
Space: 4.090 millones de ingresos, con una pérdida operativa de 657 millones. Y con un R&D de Starship que solo en 2025 fue de 3.000 millones.
AI: 3.200 millones de ingresos, con una pérdida operativa de 6.360 millones. La mayor pérdida del grupo. xAI consume aproximadamente 6.360 millones por año.
En números totales: 18.700 millones de ingresos, pero una pérdida neta consolidada de 4.940 millones y un CAPEX total de 20.740 millones. Es Starlink el que está financiando prácticamente todo lo demás.
¿Y por qué esto importa para Starship? Porque las tres unidades de negocio dependen, directa o indirectamente, de que Starship funcione:
Connectivity depende de Starship para desplegar los satélites Starlink V3. Los V3 son más grandes, más pesados y ofrecen anchos de banda de gigabit — pero solo se pueden lanzar en Starship (una V3 completa puede llevar hasta 60 satélites por vuelo, comparado con los ~24 V2 mini que hoy lleva Falcon 9). El despliegue del vuelo 13, aunque suborbital, fue la primera demostración operativa de esa capacidad. Sin Starship, Starlink no escala al ritmo que la empresa necesita para mantener su ventaja competitiva.
Space depende de Starship por definición. Falcon 9 se acerca al final de su ciclo, y el propio Musk ha dicho que se lo va a sacar del mercado en algún punto. NASA depende de la variante lunar de Starship (HLS) para el alunizaje de Artemis III y IV. Sin un Starship maduro, la unidad Space no tiene futuro más allá de la próxima década.
AI depende de Starship de manera menos evidente pero muy real. xAI y Anthropic — que tiene un contrato de 1.250 millones de dólares al mes con SpaceX hasta 2029 — necesitan enormes centros de datos y, cada vez más, se habla de centros de datos orbitales para escalar computación. Starship es el único vehículo que hace viable, en el mediano plazo, poner infraestructura significativa en órbita a costo razonable.
Dicho de otra manera: si Starship falla, no falla solo Starship. Falla el modelo económico completo de la empresa post-IPO.

Lo que viene
El vuelo 14 no tiene fecha aún. Lo más probable es que veamos otro perfil suborbital, con el intento de la maniobra de aproximación a la torre por parte de Ship 41 — pero no necesariamente el catch definitivo. En paralelo, SpaceX sigue trabajando en la Torre 2 de Starbase, en las cuatro torres previstas para Cabo Cañaveral, y en la construcción de las modificaciones a la Torre 1 para adaptarla a la nueva era de vuelos con Bloque 3.
El vuelo 13 le compró a SpaceX el tiempo y la credibilidad para pensar en grande otra vez. Después de un vuelo 12 con muchas dudas, y de un abort al T-0 que puso a temblar a los inversores, la empresa entregó exactamente lo que necesitaba: una nave desplegando carga útil real, un Raptor reencendiéndose en el espacio y un splashdown que va a cambiar la manera en la que analizamos el escudo térmico.
Pero el reloj no se detiene. NASA observa. Los inversores también. Y en algún punto — probablemente antes de fin de año, probablemente todavía no en el vuelo 14 — vamos a ver a Ship acercarse a Mechazilla y a los brazos mecánicos de Starbase abriéndose para recibirla.
Y ahí, sí, se va a haber cerrado el círculo.








Comentarios