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Jonathan Cirtain: “La NASA y la industria necesitamos alinearnos sobre lo que significa el mercado en LEO”

El CEO de Axiom Space defiende la viabilidad comercial de las estaciones espaciales privadas, explica por qué el traje AxEMU estará listo para Artemis III y revela cómo la empresa piensa el futuro de la computación orbital.


(22 de Abril de 2026 - Manuel Mazzanti, Cabo Cañaveral)


Jonathan Cirtain no tiene el perfil típico de un CEO espacial. Nueve años en la NASA, paso por la industria nuclear comercial en los EE.UU, cofundador de una startup de machine learning, y finalmente presidente y CEO de una empresa cotizada en bolsa antes de llegar a Axiom Space. Es, como él mismo lo define, un “tecnólogo de pincel ancho”. Y en un momento en que Axiom tiene frentes abiertos en trajes espaciales, estaciones comerciales, datos en órbita y la política espacial de la NASA, esa amplitud parece ser exactamente lo que la empresa necesita.


Exploración Espacial habló con el en uno de los momentos más complejos de la historio de Axiom: una NASA que cuestiona la existencia del mercado comercial en LEO, un traje espacial bajo el escrutinio del Inspector General, y una estación espacial cuyo primer módulo todavía está siendo terminado en Italia. Cirtain, sin embargo, transmite una calma notable. Habla despacio, elige bien las palabras y no esquiva ninguna pregunta.


Un perfil construido para escalar

¿Qué hace un físico con experiencia en el mercado nuclear al frente de una empresa de estaciones espaciales? Su respuesta fue directa.

“El directorio de Axiom buscaba alguien que hubiera escalado oportunidades tecnológicas. En BWXT pasé de supervisar programas de I+D de pocos millones de dólares a desplegar cientos de millones en infraestructura, y finalmente a liderar una empresa que cotiza en bolsa. Eso, combinado con mi formación tecnológica amplia, era lo relevante para Axiom en este momento de crecimiento.”


Cirtain se incorporó como presidente en junio de 2025 y fue ascendido a CEO en octubre del mismo año, convirtiéndose en el tercer CEO de la empresa en poco más de un año. Ese dato no le incomoda. Lo enmarca como una consecuencia natural de una empresa que cambia rápido.

Algo personal lo vincula además a este momento de la industria: trabajó en el Marshall Space Flight Center entre 2007 y 2016, y fue parte del equipo del SLS. El éxito de Artemis II, que siguió de cerca desde el lanzamiento, fue también una victoria personal.


El traje para la Luna

Axiom es hoy el único proveedor activo de trajes espaciales para la NASA, luego de que Collins Aerospace abandonara el contrato en junio de 2024. El AxEMU — diseñado en colaboración con Prada, con más de 700 horas de pruebas presurizadas — debería llevar a los astronautas a la superficie lunar en Artemis IV. Cuando le mencioné el informe del Inspector General, que identificó riesgos en el programa, Cirtain no se defendió sino que aceptó la crítica con naturalidad.


Imagen del trave para Actividades Extra-Vehiculares que Axiom está desarrollando, con diseño de Prada - Axiom Space
Imagen del trave para Actividades Extra-Vehiculares que Axiom está desarrollando, con diseño de Prada - Axiom Space

“Es comprensible que el IG revise estos programas. Pero desde que ese informe fue iniciado hasta hoy, Axiom ha hecho un progreso enorme. No lo estamos haciendo solos: trabajamos en colaboración profunda con el Johnson Space Center. Es un equipo con mucha experiencia y con infraestructura que podemos aprovechar. Bienvenida la revisión.”

Sobre Artemis III fue contundente: “Nuestro plan es entregarle a la NASA un traje de vuelo para una misión de demostración el próximo año. Sea en la Estación Espacial Internacional o en colaboración con uno de los proveedores del sistema de alunizaje, estaremos listos.”

También aproveché para preguntarle cómo es la relación cotidiana con la NASA, que al mismo tiempo es cliente y socio. Su respuesta resume bien la filosofía con la que maneja la empresa: “La única forma en que programas de esta magnitud tienen éxito es si el cliente y el proveedor están muy bien alineados. Cuando esa alineación no existe, aparecen los problemas de cronograma y de presupuesto. Trabajamos para mantenerla día a día.”


El debate con la NASA sobre el mercado en LEO

Este es, sin dudas, el tema más candente del momento. En el evento Ignition de Marzo en Washington, la NASA presentó su nueva visión para las estaciones comerciales, argumentando que el mercado privado en órbita baja no es suficientemente sólido y proponiendo que la agencia compre un módulo central de gobierno al que las empresas privadas puedan acoplar los suyos. Las empresas del sector — Axiom, Vast, Starlab — respondieron con datos y argumentos propios.


La Estación Espacial Internacional y el primer módulo de la Estación Axiom - Una imagen que está en duda luego del evento Ignition de la NASA - Axiom Space
La Estación Espacial Internacional y el primer módulo de la Estación Axiom - Una imagen que está en duda luego del evento Ignition de la NASA - Axiom Space

Le pregunté directamente cómo piensa demostrarle a la NASA que el mercado existe. Cirtain empezó por el precedente histórico.

“El mercado del transporte comercial de carga y tripulación a la ISS es la NASA. Eso es el mercado. SpaceX genera la enorme mayoría de sus ingresos de vuelo espacial humano por ser proveedor de esos programas. En el caso de las estaciones espaciales, el ancla del mercado también es la NASA y las naciones soberanas. Pero además existe un mercado de I+D comercial para cargas científicas que hoy no puede florecer en la ISS. En nuestra estación sí se puede convertir investigación en comercio. Eso es el mercado emergente.”

Y fue más allá con una analogía que vale la pena citar: “Helicópteros militares, aviones, drones, vehículos autónomos: el principal comprador de todas esas tecnologías son las naciones soberanas. Es un mercado de billones de dólares por año. Si alguien dijera que esos productos no tienen mercado porque no los compran individuos particulares, sería absurdo.”

Cuando le señalé que el propio Administrador Isaacman había dicho que hay un asiento disponible en la próxima misión privada y nadie lo ha comprado, Cirtain no elude el punto. Reconoce que hay trabajo por hacer para alinear conceptos con la NASA, pero insiste en que la ausencia de un comprador hoy no invalida el mercado mañana. En 25 años de ISS, más de 300 personas volaron al espacio y se realizaron más de 4.000 experimentos. Ninguno derivó en un producto comercial fabricado en órbita. “Eso”, dice, “es la oportunidad.”


El módulo núcleo (Core Module) y la pregunta que nadie quiere responder

La propuesta de la NASA de comprar un módulo central de gobierno tiene una implicación concreta y directa para Axiom: el Payload Power Thermal Module (PPTM) que la empresa está construyendo en Italia junto a Thales Alenia Space es, arquitectónicamente, exactamente lo que la agencia dice querer comprar. Se lo pregunté sin rodeos: ¿qué pasa si la NASA le compra ese módulo a otra empresa?

“Trabajaremos con el gobierno para asegurarnos de que Axiom pueda participar en cualquier modelo de adquisición que la agencia decida. Pero nuestro modelo de negocio siempre ha sido construir los módulos, retener la propiedad intelectual y operarlos en nombre del cliente. Si cambian el concepto de operaciones para que el gobierno sea dueño de la infraestructura, eso socavaría todo el trabajo de comercialización que se hizo en los últimos 25 años con cargo comercial y tripulación comercial. No me gusta la idea de que el gobierno compre lo que nosotros hemos financiado.”

Es, quizás, la declaración más directa que Cirtain hace en toda la entrevista. Y deja en claro que Axiom está dispuesta a colaborar con el nuevo esquema, pero no a resignar la propiedad de lo que construyó.


Computación en órbita: más herramienta que negocio

Le pregunté sobre los centros de datos orbitales, un tema que genera mucho ruido en la industria. Axiom lanzó dos nodos operacionales en enero de 2026, alojados en satélites de Kepler Communications. Pero la respuesta de Cirtain sorprende por su pragmatismo: su visión no es competir con StarCloud, SpaceX o Google en el mercado de la computación en la nube.

“Estamos construyendo nuestra capacidad de cómputo sobre la columna vertebral de nuestras operaciones de misión. Muchos de los experimentos que queremos hacer en nuestra estación van a generar más datos de los que podemos procesar a bordo. La idea es descargar ese procesamiento a nodos robóticos de soporte. Una vez que tenemos esa capacidad, podemos extenderla a otros clientes. Pero no me veo ejecutando grandes modelos de lenguaje en nuestros sistemas en el corto plazo. No es ese nuestro foco.”

Le pregunté si cree en la viabilidad del negocio de los centros de datos en espacio a gran escala. Su respuesta fue cuidadosa: “Tecnológicamente no hay impedimento. Pero si el modelo de negocio cierra para las grandes constelaciones, eso todavía está por verse. La infraestructura de lanzamiento ya no es el problema. El problema es encontrar casos de uso suficientemente valiosos para justificar mover ese trabajo al espacio.”


Los dos primeros nodos de los Data Centers de Axiom, sobre la constelación Kepler - Axiom Space
Los dos primeros nodos de los Data Centers de Axiom, sobre la constelación Kepler - Axiom Space

El mercado de las naciones y la oportunidad sin convertir

Al final de la entrevista, le pregunté sobre el interés real que percibe en países y organizaciones para ocupar espacio en una estación comercial operativa. Citó los 160 cargas científicas ya voladas, los 12 programas de astronautas, y mencionó la alianza universitaria que Axiom está construyendo — con socios en todos los continentes habitados, incluyendo América del Sur.


Y rematamos con la pregunta que no podía faltar: ¿alguna vez quiso ser astronauta? Se ríe. “Apliqué dos veces. Peggy Whitson — que ahora es empleada mía — rechazó mi solicitud las dos veces.”

¿Cómo es esa relación laboral hoy?

“Es una relación muy cordial. Porque Peggy es una crack y no quiero cruzarme con ella.”


La entrevista completa con Jonathan Cirtain:



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