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ARTEMIS ACCELERATION: Tres cohetes, dos caminos a la Luna y una fecha que la NASA no quiere mover

hace 3 días
7 min de lectura

En un conferencia de prensa que finalmente sí se llamó "Acceleration", la NASA presentó el plan detallado de Artemis III, mostró cómo llegaría a la Luna con cada uno de sus dos módulos lunares y anunció un traje más liviano y una etapa superior más potente para el SLS. La meta de 2028 sigue firme, aunque el margen es cada vez más chico.


(23 de Octubre de 2026 - Manuel Mazzanti - Centro Espacial Kennedy)


De izquierda a derecha: George Alderman, Secretario de Prensa Adjunto de la NASA, Jared Isaacman, Administrador de la NASA, Amit Kshatriya, Administrador Asociado e Ingeniero en Jefe de la NASA y Jeremy Parsons, Gerente del Programa Artemis.
De izquierda a derecha: George Alderman, Secretario de Prensa Adjunto de la NASA, Jared Isaacman, Administrador de la NASA, Amit Kshatriya, Administrador Asociado e Ingeniero en Jefe de la NASA y Jeremy Parsons, Gerente del Programa Artemis.

Jared Isaacman empezó con una lección de historia. En octubre de 1968, Apolo 7 recién amerizaba, y nueve meses después Neil Armstrong y Buzz Aldrin caminaban sobre la Luna. Para el administrador de la NASA, ese ritmo no debería el estándar a superar.


Con ese tono arrancó "Artemis Acceleration", la conferencia de prensa de más de dos horas que la NASA dio en el Auditorio del Sitio de Prensa del Centro Espacial Kennedy. Junto a Isaacman estuvieron Amit Kshatriya, administrador asociado e ingeniero jefe, y Jeremy Parsons, gerente del programa Artemis.

El mensaje de fondo fue político y directo: estamos en una nueva carrera espacial. Según Isaacman, China ya cuenta con una arquitectura creíble de dos lanzamientos para poner astronautas en la Luna en los próximos tres años. "No vamos a lanzar hasta estar listos", aclaró, pero tampoco va a aceptar que los grandes logros "simplemente requieran más tiempo y más dinero".


Artemis III: Tres Heavy Lifters y 14 días

La misión del año que viene ya tiene un plan definido. Parsons la describió como "probablemente la campaña de lanzamiento más complicada de la historia": tres de los cohetes más potentes del mundo despegando desde la Costa Espacial en cuestión de días.

El orden es este:


  • New Glenn despega primero con el módulo de prueba Blue Moon, que puede esperar en órbita hasta un mes.

  • SLS lanza a Orion con Randy Bresnik, Luca Parmitano, Frank Rubio y Andre Douglas.

  • Día 3: Orion se acopla con Blue Moon. Durante dos días, la tripulación entra al módulo para probar soporte vital, presión, control conjunto de ambos vehículos y escenarios de emergencia.

  • Día 6: despega Starship.

  • Día 8: acoplamiento con Starship, de unas dos horas y sin entrar a la nave.


La misión dura 14 días, pero podría estirarse a 17. Un dato que me pareció clave: la cabina del módulo de prueba de Blue Origin tiene la misma estructura primaria que la del módulo que alunizaría. No es un simulador: es el primer ejemplar real.


El hardware avanza rápido. Los propulsores sólidos se apilaron a fines de septiembre y la etapa central del SLS está por unirse a ellos. Antes de fin de año habrá una prueba de carga de combustible solo con esas dos piezas. Como Artemis III no necesita salir de la órbita terrestre, en lugar de la etapa superior (ICPS) volará un separador que la NASA diseñó y fabricó en sus propios talleres de Marshall. Orion, por su parte, ya tiene más del 95% de su integración completa, y sumó dos terminales Starlink para mejorar la transmisión de imágenes.


Dos caminos a la Luna

La parte más reveladora de la conferencia fue cómo la NASA planea llegar a la superficie en Artemis IV. Hay dos rutas, una por cada módulo lunar, y son muy distintas entre sí. En ambas desaparece la órbita halo casi rectilínea (NRHO), que exigía mucho combustible y estaba pensada para la estación Gateway, ya cancelada.


Con Starship, SpaceX acumula combustible en órbita terrestre baja. Para esto, deberá realizar una cantidad de lanzamientos, que siguen en duda, para poder abastecer en órbita a la Starship Tanque que proveerá luego de combustible al Lander que después se acopla con Orion en una órbita terrestre alta y será Starship quien realice el TLI (inserción trans lunar) hacia la órbita baja de la Luna. Las modificaciones para que Orion pueda ser empujada ya están aprobadas, con el diseño terminado y la fabricación en marcha sobre el módulo de servicio europeo.


Perfil de misión con el lander de SpaceX - Starship - Fuente: NASA
Perfil de misión con el lander de SpaceX - Starship - Fuente: NASA

Con Blue Moon, Blue Origin usa tres vehículos derivados del Mark 1 como remolcadores. Se reúnen en órbita terrestre con el módulo tripulado Mark 2 y lo llevan hasta una órbita lunar polar elíptica. Ahí se encuentra con Orion, recibe a la tripulación y baja a una órbita lunar baja antes del descenso.

La NASA no eligió todavía quién llevará a los primeros astronautas. "No tenemos intención de renunciar a una vía viable hacia la superficie antes de que los datos y el calendario nos obliguen", dijo Isaacman. Según Parsons, ambas empresas planean alunizajes en 2028, sin importar quién vaya primero.


Perfil de misión con el lander Blue Moon, de Blue Orgin - Fuente: NASA
Perfil de misión con el lander Blue Moon, de Blue Orgin - Fuente: NASA


Segunda Etapa Centaur alargada

El SLS también cambia. La NASA ahora mantiene dos etapas superiores en paralelo: la ICPS, que ya tenía disponible porque no vuela en Artemis III, y una versión alargada de la Centaur V de ULA, con un 50% más de combustible que la que usa el cohete Vulcan. Según Parsons, con ella el SLS podría llevar entre 41 y 43 toneladas en trayectoria translunar. Si además se suma una etapa adicional que todavía está en estudio, Orion podría llegar por sus propios medios a una órbita lunar baja.


Segunda Etapa o Upper Stage alargado Centauro V, producida por ULA (United Launch Alliance) - Fuente: NASA
Segunda Etapa o Upper Stage alargado Centauro V, producida por ULA (United Launch Alliance) - Fuente: NASA


Isaacman reconoció que ese problema quedó "sin resolver por demasiado tiempo" y que la carga se había trasladado a los módulos lunares. Cuanto más cerca de la Luna deja el SLS a Orion, menos trabajo tienen que hacer los módulos lunares. Parsons lo puso en números: si hoy los módulos pueden esperar en órbita unos 30 días, con Orion en órbita lunar baja ese tiempo se triplicaría o más.

El proyecto arrancó hace menos de 60 días y ya hay modelos en el túnel de viento de Ames. La decisión entre ICPS y Centaur para Artemis IV se tomaría hacia el verano de 2027, cerca del lanzamiento de Artemis III. Según Parsons, el cambio no requiere fondos adicionales y hasta representa un ahorro frente a la Exploration Upper Stage que se canceló en febrero.


El traje Sortie: la mitad del peso

La misma lógica se aplicó a los trajes. La NASA y Axiom Space desarrollan una configuración simplificada del traje lunar, llamada Sortie ("salida", en inglés), pensada para caminatas cortas y concretas cerca del módulo lunar. Pasa de algo más de 500 libras a unas 250, es decir, de unos 230 a 115 kilos. Cada kilo que no hay que llevar a la superficie es margen para los módulos lunares.



El traje completo, el original, seguirá desarrollándose y se utilizaría para misiones posteriores del Programa Artemis, cuando se requieran misiones exploratorias más largas, y su demostración en la Estación Espacial Internacional sigue prevista para 2027. Según Parsons, más de la mitad de los componentes del soporte vital son comunes a ambas versiones. También cambia el contrato: el traje Sortie se desarrolla bajo una nueva orden de trabajo, y la NASA planea pasar más adelante a precio fijo por unidad.


En la ronda de preguntas, Exploración Espacial le consultó a Parsons por los trajes en Artemis III y la duración de las caminatas en Artemis IV. Sobre Artemis III, la respuesta fue que no se probará el traje completo con soporte vital. Habría que dejarlo en el módulo de prueba, que se destruye al reingresar a la atmósfera. Lo que sí se va a ensayar es ponerse y sacarse el traje dentro del módulo de Blue Origin, además de medir las cargas que recibiría durante el lanzamiento.

Para Artemis IV, la NASA planea dos salidas a la superficie de al menos dos horas cada una. Es poco comparado con las últimas misiones Apollo, pero la agencia espera alargarlas misión a misión.


Los 90 días y un calendario sin margen

En septiembre, un memo interno de Isaacman a los empleados de la NASA hablaba de unos 90 días de atraso para Artemis III. En la conferencia, el administrador lo presentó como un mensaje para motivar al equipo, dado que se trata de una misión que hace seis meses no existía. Pero no dio una fecha concreta: el objetivo sigue siendo el verano de 2027.

Parsons explicó que la causa principal es la cadena de suministro de los módulos lunares, sobre todo la aviónica. Para recuperar tiempo, la NASA envía a su propio personal a las fábricas de los proveedores. Incluso usó un avión militar C-17 para trasladar una cúpula del módulo de Blue Origin que iba 23 días atrasada.


Para Artemis IV, la secuencia de hitos es exigente:

  • Fines de 2026: prueba de carga de combustible del SLS. New Glenn volvería a volar en diciembre o enero, tras el incidente de mayo.

  • Principios de 2027: demostración de transferencia de combustible entre dos Starships.

  • 2027: primer vuelo del Blue Moon Mark 1 de carga.

  • Verano de 2027: Artemis III.

  • Fines de 2027: alunizaje sin tripulación de Starship.

  • 2028: Artemis IV.



El Polo Sur, en debate

La semana llegó con presión sobre el lugar de alunizaje. Las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina publicaron un informe, encargado por la NASA, que identifica cuatro sitios fuera del polo con alto valor científico. Un día antes de la conferencia, el Panel Asesor de Seguridad Aeroespacial (ASAP) anunció que recomendará formalmente revisar los planes de Artemis IV. Kshatriya reconoció que el lugar de alunizaje "siempre se va a debatir". Explicó que todavía falta entender el entorno térmico y el regolito, y que las primeras misiones de la base lunar llevarán sensores para obtener esos datos. Isaacman, en cambio, fue más tajante: el polo sur es "probablemente el área más ventajosa" y es donde se va a construir la base. Volver a un sitio Apollo sería "muy interesante en algún momento del futuro", pero no en Artemis IV.


Lo que viene

Los próximos meses van a ser clave. El vuelo 15 de Starship, previsto para noviembre, podría intentar atrapar con la torre tanto al propulsor como a la nave. Blue Origin apunta a reanudar las operaciones en su plataforma con un lanzamiento en Diciembre y el SLS para Artemis III saldrá a la plataforma 39B para su prueba de carga de combustible.

La conferencia dejó algo en claro: la NASA prefiere cambiar la arquitectura antes que mover la fecha. Eliminar la NRHO, empujar a Orion con Starship, alargar la Centaur y aligerar el traje apuntan todos a lo mismo: darle a Artemis IV la mayor probabilidad posible de llegar en 2028.

Como dijo Isaacman, ningún entusiasmo ni presión de calendario cambia las leyes de la física.

Y la física no negocia fechas.

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